lunes, 13 de diciembre de 2010

Una de helados

Comienzo mi andadura en el blog con un tema del que puedo decir bastantes cosas, ya que por suerte o por desgracia, he sido camarero durante varios veranos en una heladería. Quien haya trabajado de camarero sabe que tiene puntazos en los que no sabes qué hacer, si matar al cliente, estrangulándolo lentamente, o directamente irte a tu casa a llorar.

El caso es que hay gente que pasa de ti como si fueses una farola, ahi puesta en medio de la terracita. Tal y como van viniendo a sentarse, ya sabes si esa mesa va a ser puteante o no...pero aun sabiendo que sí lo son, vas con una sonrisa y te acercas mientras están hablando: "... los coches, porque yo con los cinco que tengo en el garaje no me da para más y...". "Encima restregando", piensas mientras como ya he dicho con una sonrisa, les dices: "Muy buenas tardes! Qué tal? Cómo van? Díganme, qué desean?"...y los hombres sin mirarte...."la verdad es que el Mercedes rojo lo uso poco porque...". Después de pasar unos instantes mortales en los que no te miran y tú piensas que te vas a ir sin más, y que los atienda su tía, por no decir otra cosa, se dan milagrosamente cuenta de tu presencia, te miran un momento y sin saludar siquiera dicen: "Yo quiero un helado." ......En ese momento y después de decir aquella genialidad, el hombre se gira y sigue hablando con su compañero animosamente, mientras tu ánimo se retuerce en el suelo de dolor.... "Disculpe caballero, un helado...cómo? cómo lo quiere?..." y, volviéndose otra vez de mala gana, te contesta: "....pues yo que sé, normalito, no?..." y se vuelve a girar.....

Conviene saber que en mi heladería tendría unos 80 sabores distintos, con 5 tamaños de tarrina, 3 tamaños de cucurucho y tulipas y cortes y copas de halado de todas las clases y colores. He ahí la cuestión. Volviendo a lo de antes, le preguntas muy educadamente: "Caballero lo quiere en tarrina o en cucurucho? Pequeño, mediano o grande...." El señor se vuelve otra vez y te suelta: "Sí, eso, de tarrina mediana...." Y aquí sigues de pie al lado suyo y te armas de valor y le vuelves a preguntar: "Pero caballero, de qué sabor lo quiere?" y ya deja la conversación para pasar a mirarte fijamente y te dice: "De qué tienes?".......Para que luego digan que los camareros no aguantan eh? Bueno, pues tras esa.....eso....lo que te acaba de soltar le dices: "A ver, hay 80 sabores distintos, si quiere le traigo la carta y los ve"....y contesta: "Bueno pero así que esté bueno....dimelo tú....qué tienes?"..............Ahí te planteas meterle por el gaznate un helado de regaliz (helado negro como el carbón), con nube (golosina, de color rosa), pitufo (de color azul) y after-eight (menta con chocolate, de color verde pistacho) y que le entre un coma etílico de caballo por semejante tocamiento de narices......pero no, sigues con la moral arriba y le aconsejas: "Pues la vainilla con nueces caramelizadas está muy bien."......y para terminar, el tío te suelta: "No, no me gusta la vainilla.....anda pónmelo de fresa." ..........Pero cómo se puede ser así?...

Otro tema que me llegó al alma, es el tema de las sillas. En mi heladería hay unas 42 mesas, con sus respectivas 4 sillas. Vale. Pues hay gente tan sumamente retorcida, que te dice, justo en el momento en el que estás atendiendo a 5 mesas, la terraza está a reventar, no puedes ni pasar con la bandeja, etc: "Oye, no tendrás una sillita por ahí?"....y muy educadamente le contestas: "Lo siento Señora, estoy ahora mismo hasta arriba y en la terraza parece que no hay ninguna libre..." y con las mismas te dice: "Ya claro, no tienes libre fuera o no las quieres sacar...." y se va berreando a su marido..... Pero vamos a ver, no entienden que somos unos mandados? No es tan difícil. No sabemos si hay sillas dentro. Únicamente sabemos las que hay fuera y ni eso..... Pero bueno, los camareros están para eso, para descargar la mala leche guardada durante años.

Continuaré las anécdotas de los helados en una entrada futura, un saludo muy grande!

1 comentario:

Natalia.S dijo...

Um...interesante reflexión sobre las penosidades de ser camarero.

Es que, sabes que? Hay gente que ya no está para comprar helados!

muy buena entrada :P Un besooo